Segundo cuatrimestre - Carlos Palomo
El segundo cuatrimestre ha sido todo un bajón. Por una parte, los compañeros siguen en su línea, y eso no ayuda. Por otro lado, el nivel de los profesores ha caído drásticamente respecto a la primera mitad de curso. Hemos vuelto a tener al profesor aburrido, con una asignatura que parece un clon de la que nos impartió al principio. Igual de aburrida, igual de densa. Pero más vale malo por conocido, porque los nuevos profesores han enseñado fatal (está mal que lo diga, pero es la realidad).
Asignaturas cuyo contenido debería interesarme se convirtieron en un suplicio. Leer diapositivas, hablar rápido, obligarnos a estudiar con fotos hechas con el móvil, limitarse a enseñar estrictamente lo que dicta la guía docente, y no intentar ser persuasivo son actitudes que un profesor debería evitar a toda costa. Parece ser que no todo el mundo lo tiene tan claro. Es curioso que la materia que menos probabilidades tenía de gustarme (Sociología) haya sido la que me da fuerzas para ir a clase, gracias a la profesora, que debería dar una masterclass de docencia a los demás docentes. Pero de la misma forma que una mala asignatura no empañó la gran experiencia del primer cuatrimestre, Sociología no ha podido maquillar la mala calidad del resto de docentes de la segunda mitad de curso. Cierto es que se ha incorporado un profesor que rompe con esta tendencia (el que nos ha pedido que escribamos este blog), y en muy pocos días ha demostrado estar hecho de otra pasta, pero se encargaba de la parte final de la asignatura, y cuando llegó a clase la desilusión ya se había instalado en mi día a día. Además, la asignatura está a punto de llegar a su fin.
Mi compañero Arturo parece estar pasando por una decepción similar. Lo bueno es que el primer curso está a punto de acabar, y confío en que segundo sea un nuevo comienzo. También busco refugiarme en la idea de que esto lo hago por el motociclismo y de que esto es uno de esos obstáculos que hay que saber superar para crecer, pero no puedo negar que he aprendido algo de este cuatrimestre: en el sistema educativo español existen alumnos y profesores (salvo dos excepciones respectivamente) que dan mucho que desear.
Comentarios
Publicar un comentario